Reportaje a Frithjoff Bergmann
Reportaje a Frithjoff Bergmann tomado de la Michigan University Journal. El caso de Frithjoff Bergmann, el New Worky las técnicas de auto suficiencia comunitarias y de uso inteligente de nuevas tecnologías de producción
Frithjof Bergmann es un austríaco de mas de 60 años, radicado en EEUU desde hace cuatro décadas, y actual profesor emérito de filosofía en la Universidad de Michigan. Es también el director de la organización New Work, que surgió en los primeros años de la década del 80, a partir de los despidos masivos de obreros de la General Motors en la ciudad de Detroit. La idea original de la entidad era darle una guía práctica a esas personas para la búsqueda de nuevas oportunidades de empleo. Sin embargo el New Work se ha convertido en un programa más ambicioso dedicado a re analizar como las personas entienden y se comprometen con su trabajo.
Esencialmente, el Nuevo Trabajo presenta patrones para disminuir costos y para desarrollar una productividad a través de la automatización tecnológica. Busca generar trabajos más flexibles, con horarios más reducidos, y en los que los obreros son productores, proveedores y consumidores a partir de un uso inteligentes y comunitario de la tecnología.
Las ideas de Bergmann plantean una realidad en la que las personas son capaces de manejar sus vidas personales de manera más eficaz, y al mismo tiempo, pueden gastar más tiempo en iniciativas personales; educación, cuidado familiar y otras actividades significantes de su propia elección. Bergmann explica que las posibilidades de la automatización han sido “infra valoradas absurdamente”.
La Organización del Nuevo Trabajo ha establecido 20 oficinas en diferentes partes del mundo; de Mullhausen, Alemania a Vancouver. Cuenta con un fondo de la Fundación de Mott. Con el apoyo de la Detroit Eastside y la Unión de Iglesias ha establecido el Centro de Desarrollo De Empresa (EDC) basado en los Nuevos principios de Trabajo. El centro enseña a los residentes de los barrios habilidades en computación, técnicas de packaging y marketing y las formas de buscar dinero inicial para comenzar diferentes ideas.
En Vancouver, en 1993 la organización trabajó con un grupo de jóvenes en la construcción de un "BioBlock", que es un huerto o un jardín de cultivos desarrollado a partir de recipientes de madera, que producen cosechas de verdura de alto rendimiento y que pueden instalarse en las terrazas de la ciudad.
En un reportaje que Bergmann ofreció en el año 2000, se especifican algunos puntos centrales de esta teoría.
“Yo me he esforzado durante años para hacer entender que nosotros mismos podemos hacer un avión tecnológicamente adelantado. Yo tengo una relación especial con la industria del automóvil desde hace más de 30 años. Con la tecnología del último gran período industrial, nosotros hoy podemos hacer nuestros propios automóviles. Con un grupo pequeño de personas, un capital relativamente chico, y algunas herramientas. El sistema de las compañías grandes; con sus jerarquías y su funcionamiento burocrático, está obsoleto. El próximo paso del desarrollo productivo estará basado en estructuras pequeñas. Mini-plantas con máquinas inmensamente más flexibles y productivas. Puedo imaginar 15 o 20 pequeñas plantas que unidas electrónicamente puedan producir todas las partes necesarias para hacer un automóvil.
J: ¿No es más barato comprar estos productos a empresas especializadas en esta producción?
Bergmann: Ahora si lo es, pero eso va a cambiar. Por ejemplo, si uno piensa todo lo que gasta cuando compra una casa, esa cifra no tiene comparación cuando usted mismo participa directamente en la construcción (y hay muchas personas que actúan de esta manera en el ámbito rural). Cuando usted paga una casa, paga más del doble por los valores de financiación e intereses. Si se aplica la tecnología y el trabajo de los interesados a este proceso, se puede reducir el costo enormemente. El Nuevo Trabajo tiene experiencias muy exitosas en ese sentido.
J: Que pasa con la cultura del consumidor? América es una sociedad de compradores, no de productores.
Bergmann: Incluso en los Estados Unidos numerosos grupos de personas están cansadas de la cultura del consumidor. Ellos dicen; "Al infierno con todas estas opciones de basura, nosotros no queremos la basura que usted nos vende."
Yo creo que actualmente las personas padecen "una pobreza de deseo" Mucha de la maquinaria de la filosofía política moderna ha asumido que las personas saben lo que quieren. Si es así, el sistema les permite a las personas traducir esas necesidades, en opciones para consumir. Pero las personas tienen un gran problema para descubrir lo que realmente quieren. Por lo tanto, toda esa maquinaria del consumismo está hilando sus ruedas en el aire. Esto nos trae a otro aspecto del Nuevo Trabajo. Un Centro para el Nuevo Trabajo es, entre otras cosas, una institución que ayuda a las personas a descubrir lo que realmente quieren.
Hasta ahora, el 80 por ciento de humanidad ha vivido sólo una existencia lisiada. Si nosotros pudiéramos usar la tecnología para que las personas hagan el trabajo que realmente quieren hacer, y para que puedan hacer en menor medida el trabajo que ellos deben hacer, sería diferente la vida de las personas.
J: ¿Si finalmente estas tecnologías llegan a estar disponibles, hay posibilidades de superar las diferencias que marca la economía mundial?
Bergmann: Yo entendí hace un tiempo muy largo que el concepto de igualdad es una trampa de bobos, un agujero en el que usted se cae y queda atrapado a púas de bambú. Yo no apunto a la "igualdad". Nosotros debemos trabajar en relación al hambre, a la salud y al logro de un mínimo de calidad de vida para todos. Yo pienso en que el Nuevo Trabajo puede ayudar a lograrlo a través de la tecnología.
J:¿cómo los principios del Nuevo Trabajo ayudarán a una redistribución de la riqueza del mundo?
Bergmann: Algunas personas ven la posibilidad de cambio en la Internet, ya que según señalan, tendrá un inmenso efecto para la democracia. Pero yo no creo eso. El cambio real, sin embargo, es posible a través de la fabricación descentralizada, o lo que yo llamo la Nueva Fabricación de Trabajo. Esto sostiene la promesa de desquiciar las élites y crear una redistribución de poder. Igualmente, nosotros también estamos trabajando en otros proyectos. Recientemente yo tuve la oportunidad en Berlín de hablar con uno de los principales burócratas que administra cantidades muy grandes de dinero para aliviar los dolores de desempleo. Está claro que lo que se hizo en el pasado no ha servido de nada. Yo hice una sugerencia muy específica: en lugar de asignar los fondos para empujar a las personas a trabajos que ya no existen, o de entrenarlos para los trabajos que ellos no quieren realizar, por qué no crean becas o concesiones como se hace con estudiantes en EE.UU.? Una competencia para que cualquiera que tenga una buena idea, pueda aplicarla. El dinero necesita ser encauzado en una dirección diferente.
J: ¿Cuál es la próxima gran frontera para el Nuevo Trabajo?
Bergmann: Posiblemente China. Hay 150 millones de personas en China que han perdido sus trabajos recientemente y han pasado a ser refugiados flotantes. Ellos no van a encontrar empleo.
J: El poder entiende la amenaza que el Nuevo Trabajo representa para el mundo de la producción?. ¿Ellos no aplastarán todos sus esfuerzos?
Bergmann: Permítame decir que desde el principio me han dicho, que lo que yo estoy haciendo es una cosa buena, que tiene su encanto, pero que yo soy simplemente un ratón. El gato permitirá que el ratón juegue hasta que ponga una pata en su cuello y lo mate. En una conversación con un financista de Michigan, discutimos si las industrias del automóvil destruirían el Nuevo Trabajo con un soplo o no. Pero estamos ahora en un mundo en él que no es fácil destruir como en otras épocas. Las noticias se extienden a una velocidad antes inimaginable. Aun cuando ellos pueden limpiar cinco lugares, paralelamente pueden crecer 15 nuevos.
En el pasado las grandes industrias tenían mucho poder, porque eran ellos quienes proporcionaban trabajo para todos. Pero ellos ya no hacen esto. Nosotros estamos despertándonos gradualmente sobre el hecho de que ya no son la gallina de los huevos de oro. Ya no tenemos que ser tan deferentes hacia ellos. Muchos gobiernos todavía practican un tipo de culto hacia las grandes compañías. Realizan todo tipo de acciones y rituales para que se establezcan en uno u otro lugar; Ohio, Alemania, u Honduras.
J: Como siguen entonces esas relaciones?
Bergmann: Yo espero el punto en el que seremos más importantes que ellos. Y nosotros seremos quienes dcitemos, y no ellos. Y en el que se vuelvan tan irrelevantes como muchos aspectos de la política tradicional de la actualidad. Este cambio de poder se plantea a partir del desarrollo de un modo alternativo de producción. Yo espero que con las tecnologías de auto suficiencia, cuando nos digan; "Nosotros les daremos computadoras"; con una sonrisa nosotros podamos contestar; “No, muchas gracias, nosotros hacemos nuestras propias computadoras. Que son mejores y más baratas que las de ustedes."
J: ¿Cómo el Nuevo Trabajo se va a convertir en internacional?
Bergmann: Una de las esperanzas de este proyecto es que puede ser omnipresente. El Nuevo Trabajo no tiene sólo un lugar dónde puede poner su cuña. Puede actuar con las personas jóvenes en las escuelas, en la sala de juntas con los líderes comerciales, con las personas desempleadas, y con los gobiernos. Puede formar alianzas con los activistas ecológicos, con las personas que rechazan el consumo excesivo, con los países en vías de desarrollo, y con aquéllos que quieren trabajar en algo que realmente quieren.
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Tomado de:
Ramsburgh, John (1998). “Rethinking the work in global escale” - Entrevista a Frithjoff Bergmann – Michigan University Journal en internet – 7 de octubre de 1998 – Michigan – Estados Unidos de Norteamérica.
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